EL MEJOR REGALO DE NAVIDAD
- Perfectlyimperfect

- May 13, 2019
- 4 min read
Updated: Apr 29, 2020
Hola otra vez. Noviembre y Diciembre han pasado volando, en un abrir y cerrar de ojos. Apenas he tenido tiempo para asimilar todo lo que ha pasado... Si tuviera que describir estos dos meses con dos palabras serían: Despedidas y reencuentros. Sí, he tenido que decir adiós a gente maravillosa que se ha cruzado en mi camino, pero también he visto a lo que más quiero, mi familia, y de eso vengo a hablaros hoy.
Que decir de mi peculiar padre, un hombre que disfruta admirado su jardín durante horas, escalando los árboles que nos envuelven, con sus tijeras de podar en la mano. Un maravilloso padre que nos embelesa cada vez que habla con su perfecto y refinado inglés. El "map-men", según mi madre, más perfeccionista que he conocido, que recorre las calles con cincuenta planos en la mano para llegar a la calle de al lado, mientas el resto de su familia le sigue sin saber a donde va. La persona más despistada de este planeta, que sale de un avión, pasa cincuenta controles de seguridad, se traga una hora de trayecto desde el aeropuerto al hotel y después de todo ese tiempo de reflexiones, se da cuenta de que la maleta que lleva consigo no es la suya. Después de tres meses sin tenerte cerca, todas esas idioteces que repudiaba y detestaba se han convertido en virtudes sin las que me he dado cuenta que no puedo vivir, las he echado mucho de menos.
Le gusta pasar tiempo en el jardín porque es un hombre que se fija en los detalles más insignificantes y les aporta relevancia, un padre sensible que sabe apreciar la belleza de lo sencillo, de lo intangible. Un hombre que aunque no sepa hacer algo a la perfección, lo intenta, como su inglés especial y único. Que intenta aprender, mejorar y superarse con su biblioteca particular de mapas. Y oye, gracioso hasta hartarse, que lo que me reí con lo de la maleta no puede ni explicarse. Te quiero, con tus despistes, tus extraños hobbies, tu perfección para llegar a la calle de al lado de la mejor manera posible y tu perfecto inglés de libro. Gracias por venir papá, te he echado de menos.
Ay mamá, que única y especial eres. Nunca en mi vida he conocido una persona con más energía que tú. Eres fuerza, entereza, valor, dinamismo y vivacidad. Aportas felicidad aunque sea en un paseo, restaurante o tan solo en una habitación de cuatro paredes. Estas ahí, con tus tonterías convirtiendo momentos "sin sal" en los mejores recuerdos del mundo. Y que decir de tu poderoso carácter, que he sacado de ti, pero que de lo que estoy muy orgullosa. Y aunque parezca raro, me lo paso bien discutiendo contigo, eres original. Te miro con admiración y fascinación cuando consigues lo que quieres con tan solo cuatro palabras, una mirada tierna y dos pares de... Ojalá ser así de mayor. Eres un conjunto de emociones reencarnadas, haces sentir, te haces notar. Me encanta escucharte, cada palabra, gesto, argumento... lo haces único y especial. Aconsejarte también, porque sé que en el fondo me haces caso, me tienes en cuenta.
He aprendido a valorar cada una de tus únicas y especiales virtudes, he aprendido a valorarte más esta semana que te he tenido cerca. Me has hecho ver lo orgullosa que estoy de tener una madre como tú, me siento protegida y querida. Y sé que a veces no soy capaz de demostrarte que te quiero con una abrazo, beso o lágrima, pero te lo demuestro a mi manera, escribiendo esto. Por último decirte que gracias por venir, gracias por demostrarme una vez más que te da igual recorrer miles de kilómetros por abrazar a tu hija, gracias por preocuparte por mí cada día que pasa, y gracias por ser la mejor madre del mundo.
Sara, es pensar en ti y sonreír. Eres el mejor regalito que me pudo dar mamá, aunque a veces te desee lo peor y te mande a tomar viento fresco, quiero aclarar que no es real, NO ES REAL, siempre querré lo mejor para ti. Eres la única persona que me hace reír constantemente, con la que me puedo pasar días enteros sonriendo, disfrutando y haciendo las tonterías más tonterías del mundo. Pero también eres la única persona que me saca por completo de mis casillas, que me hace arrancarme los pelos y gritar hasta quedarme sin voz. Eh, pero también me lo paso bien. Tienes dieciséis años y necesitas una hermana mayor, y ahora estoy lejos pero quiero que sepas que puedes contar conmigo para lo que quieras y necesites. Te voy a aconsejar mejor que nadie, y aunque parezca que no escuchas mis consejos en muchas ocasiones, espero que lo guardes en tu cabecita loca y los uses cuando tú lo creas necesario.
Estos cinco meses que quedan para volver a verte me voy a quedar con cada una de las sonrisas que me has sacado en mis peores momentos, tus consejos de niña adolescente que a veces me han servido de mucho (porque yo si que te hago caso guapa). Me quedo con nuestras peleas en la cama durante largos minutos donde siempre gano yo, tus rayadas que me recuerdan a cuando era pequeña y con tus abrazos y lágrimas antes de separarme de ti una vez más. Recuerda que esto nos hará fuertes, nos va a unir más, gracias por venir preciosa, te he echado de menos.
Ah! otra cosa, espero que me llames un día guapa, que a este paso me pudriré esperando.
Puede que ultimamente esté más sensible, que hable mucho de cada uno de ellos, que llore, recuerde y les eche de menos, pero estoy preparada para ello. Y resulta difícil y duro pensar que muchas veces se aprende a valorar lo que se tiene cuando no está cerca. Papá, tengo ganas de verte podar árboles. Mamá, me muero por pasear contigo durante horas y Sara, estoy deseando verte crecer, cerca de mí.
Ya me despido recordándoos una cosa, valorarlas, a cada uno de esas personas que forman parte de tu vida, que te aportan, te hacen sentir, vivir.
Feliz año nuevo.
PD: Tenéis el video del visita de mi familia en YouTube, aquí el link.
https://www.youtube.com/watch?v=kA-DZizAd3E&t=49s





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