"SOUL SISTERS"
- Perfectlyimperfect

- May 13, 2019
- 4 min read
Érase una vez una chica de ojos grandes que desde pequeña, enamoraba con la mirada a todo aquel que pasara. Siempre sonriente, con carácter fuerte y con mucho que ofrecer. Pero yo no vengo a contarte esto, vengo a explicarte lo buena mejor amiga que fue, es y será.
La historia de nuestra vida comienza aquí;
Un día cualquiera de un año sin importancia llegó a mi vida una niña demasiado sonriente y a pesar de no estar pasando por un buen momento, consiguió contagiarme su sonrisa para siempre. Tanto que las risas eran la parte fundamental de nuestra relación. Daba igual el donde, cuando y con quien que las carcajadas sin ningún sentido nos iban a jugar una mala pasada. Solo necesitábamos un momento silencioso, un lugar respetable y una ocasión inapropiada para no parar de reír, hasta que nos pillaban y nos echaban de clase, o de la iglesia.
Llegó la famosa “edad del pavo” donde lo único que nos importaba eran los chicos, chicos y más chicos… ¡Ah! y nuestras primeras fiestas. Estábamos locas por experimentar, por sentirnos mayores, importantes… Pero siempre juntas. Y daba igual las fiestas a las que fuéramos, los chicos que conociéramos que seguíamos manteniendo nuestra maravillosa inocencia, nuestra infinita creatividad y nuestras ganas de disfrutar de la vida.
Íbamos a una fiesta, bailábamos, bebíamos y hacíamos todas esas cosas que llevábamos mucho tiempo esperando y al día siguiente vestíamos a nuestros “Baby Born” para darles un paseo. Contradictorio ¿verdad?
Simplemente éramos nosotras mismas.
Llegó ese “tan esperado” viaje a Berlín, nuestro primer viaje juntas. Saltamos en la cama, bailamos y cantamos como locas poseídas. Yo en ese momento estaba soltera, como la mayoría del tiempo, pero tu estabas empezando con aquel chico que conociste en aquella fiesta. Así que cotilleábamos, hablábamos de si sí o de si no o simplemente de si saldría algo de aquella inesperada coincidencia que llevó a conoceros. Ese viaje nos unió de verdad.
Nos teníamos para todo y también para nada, siempre juntas.
Llegaron nuestras famosas tardes en el Juan Pablo, con nuestras litronas y nuestros amigos. Pedos tontos sin ningún sentido, pero que nos hacian reírnos más de lo normal. Daba igual todo, podíamos pasarnos horas juntas que la diversión estaba asegurada.
Alicante y Gijón. Di el paso y compartí mi hogar, mi familia y parte de mi vida contigo, igual que tú. Conocimos más de nosotras mismas, de todas las personas que nos rodeaban y nos convertimos por unos días en hermanas, en “soul sisters”, en compañeras de vida.
Y llegó cerrar etapas, nuestra graduación. Donde nos dimos cuenta que empezaríamos una nueva vida, nuestro miedo de poder separarnos o perder esa conexión que habíamos creado nos recorría el cuerpo. No sabíamos que sería de nosotras, incluso pensamos en que nuestra amistad acabaría con el colegio. Dudas, incertidumbre y tristeza pero también ilusión por cerrar nuestro primer ciclo juntas.
Mallorca. Ay Mallorca. Mejor pasar a nuestra siguiente etapa ;)
Nuestra primera gran pelea. Estuvimos casi “un embarazo” como nosotras lo llamábamos sin hablarnos. Fue extraño pero nuestras nuevas vidas nos permitían estar peleadas, porque apenas nos veíamos. Estuvimos 9 meses sin ser nuestros diarios, sin contarnos nuestras preocupaciones, emociones y nuevas experiencias que habíamos comenzado a vivir en nuestras nuevas vidas. Nos perdimos gran parte pero la recuperamos rápido. Solo dejamos pasar el tiempo, porque el tiempo lo cura todo.
Una comida juntas, una tarde de estudio y una carta que me emocionó en una biblioteca hizo que todo volviera a estar como antes. Todo el mundo pasa por una crisis y aprendimos mucho de ella, maduramos y nos dimos cuenta que la vida era mejor si estábamos unidas.
Portugal. Nuestro último viaje juntas. Un viaje literalmente inesperado para mí que mi mejor amiga me estuvo ocultando hasta pocos días antes por mi cumpleaños. En principio no sabía a donde iba pero gracias a mi madre y su magnifico despiste, me enteré y no me pudo hacer más ilusión.
Sabíamos que quedaba poco para pasar otro embarazo separadas, en septiembre me iría a Nueva York y no volvería hasta finales de mayo. Por eso disfrutamos de ese viaje con más intensidad, y más entre nosotras dos.
Llegó el “hasta pronto”. Joder estoy llorando un poquito no se porqué. Tocaba seguir nuestros caminos, y esta vez separadas. Volvieron esas emociones que tuvimos en nuestra graduación, preguntas sin respuesta, emociones opuestas ya que por una parte estábamos felices y por otra no queríamos dejarnos ir. Pero somos fuertes y decidimos llevarlo con total normalidad. Seguiríamos contándonos todo, absolutamente todo y apoyándonos desde la distancia.
Y por fin llegamos a día de hoy. Hace apenas unos minutos acabo de hablar contigo, te he mandado mis notas diarias contándote mis novedades. Estas aquí conmigo lucia, no te has ido. Te sigo teniendo, sigo acudiendo a ti cuando tengo un problema y eres la primera a la que escucho. Resulta difícil creer que aunque llevemos siete meses separadas, estamos más unidas que nunca.
Me he dado cuenta de lo importante que eres en mi vida, que si no te tuviera me quitarían una gran parte de mí. La vida nos presenta diferentes caminos y muchas veces debemos caminarlos sin nadie al lado. Lo importante no es estar cogidas de la mano, si no saber que nos tenemos a pesar de todo, escucharnos cuando debemos, querernos y valorarnos. Y lo único que necesito es saber que estás bien, estés donde estés.
Y cuando vuelva prometo seguir viajando contigo, reírme a carcajadas, pelearme contigo, pasar más crisis, cerrar etapas, escucharte y seguir acompañándote en cada etapa de tu vida.
Como esta; Feliz cumpleaños a la mejor amiga que he tenido en mi vida, desde 5.759 Km de distancia.
Hasta pronto.





Comments